Manizales la más

Me sacaron de la radio, pero no de la ciudad

Mayo 25, 2023

Soy Rhey Mosquera, un hombre con inicios en la radio en 1972 y que en diciembre de 1977 recibe licencia de locución del Ministerio de Comunicaciones, lo que me da la alegría y la fuerza para dejar mis estudios universitarios de idiomas y partir de casa.

En abril de 1978 llegué a Montería donde inicié una larga carrera en los medios de comunicación del país, al punto de trabajar en todas las cadenas radiales y en once ciudades.

Después de Montería pasé por Medellín, Barranquilla, Pereira. Bucaramanga, Cúcuta, Villavicencio, Bogotá, Ibagué, Santa Marta, Quibdó y Manizales. De las 11 ciudades en qué viví, repetí en siete de ellas. Por ejemplo en Bogotá estuve 17 años, no corridos.

Desde muy joven noté las diferencias entre ciudades. Inicialmente decidí que iba a vivir en Pereira, porque fue la ciudad en la que empecé a transmitir fútbol profesional, además allí tuve cifras impresionantes de sintonía, tal como en Barranquilla y Bogotá.

Discúlpenme la inmodestia pero en las otras ciudades nunca me fue mal en sintonía, de hecho volví a siete de ellas varias veces porque la gente y los clientes me reclamaban.

Ya al final de mi carrera buscaba trabajar en Pereira para quedarme allí definitivamente, pero no resultó la opción laboral y se me presentó la posibilidad, que ahora bendigo, de venir a trabajar a Manizales, ciudad en la que no había trabajado.

La oferta económica era la misma que tenía en Bogotá, pero en Bogotá tenía mi casa, así que me vine a probar y llegué a esta bella ciudad el 29 de enero de 2006 y me quedé hasta mediados de 2010, cuando me sacaron de Star Comunicaciones.

Regresé tres años a Bogotá y me dio durísimo, noté la diferencia en la calidad de vida, a mi edad no quise vivir el estrés y las distancias de la capital. Así que regresé a Manizales, que la asimilé como vivir en la gloria.

En una de mis temporadas de trabajo en Bogotá al lado de Carlos Antonio Vélez, lo escuché que se jactaba diciendo en las transmisiones que por Manizales pasa el meridiano cultural de Colombia, y yo nunca creí que eso fuera cierto, pero ahora miro hacia atrás y le doy toda la razón.

Aquí me enamoré del trato de la gente, de su cultura, de lo agradables que son en el trato, son serviciales, además aquí todo queda cerca y es de buen gusto.

Me llama la atención que la gente aquí habla de trancones en la Paralela o la Santander, eso me da risa, aquí todo se soluciona en cuestión de cinco o seis minutos. ¡Trancones! los de Bogotá, que son de hora, hora y media, los de aquí son simples paraditas que fluyen.

En Bogotá y otras muchas ciudades la gente cree que pitando va a empujar el carro de adelante, en cambio aquí es poco lo que se pita y eso me llama la atención, porque son detalles de calidad de vida que se deben valorar.

Puedo asegurar con conocimiento de causa, que Manizales es la mejor ciudad para vivir del país, ya ni siquiera Pereira me seduce, prefiero el clima de Manizales, al punto que vendí mis propiedades en Bogotá y me quedé definitivamente en Manizales.

Doy gloria a Dios por haberme dado la oportunidad de quedarme en Manizales. Todavía cuando voy por la calle la gente me pregunta que cuándo regreso, qué por dónde estoy transmitiendo y eso me llena el alma, gracias Manizales.

¡De aquí solo me saca Dios. Manizales Dios te bendiga!